martes, 24 de diciembre de 2013



Aunque los hijos de Dios no nos dejamos llevar por esta tradición de "Santa Claus", hay muchos niños que no entienden, y esperan su regalo. Les sugiero que si le compran algo a sus hijos, al abrirlo díganle la verdad, jamás le hagan creer que fue Santa Claus. Antes de que abran el regalo, reúnanse y oren a Dios dando gracias, por el regalo recibido. Y el padre y la mamá que oren en voz alta, haciendo saber al niño de donde proviene el regalo (ejemplo):
"Gracias Padre, por darme empleo, salud y fuerzas, para trabajar y suplirle este presente a mi hijo/a... Etc"


Este macabro "personaje" llamado Santa Claus, pretende usurpar atributos que sólo a Dios le corresponde, y todos sabemos que Él no comparte Su gloria con nadie. Según la tradición, Santa Claus es omnipresente, ya que está en todos lados, entregando el regalo a todos los niños del mundo. También presume ser omnisciente, ya que conoce la vida de todos los niños, y les regala según haya sido su comportamiento (sin mencionar que muchos niños pobres se confunden, al haberse portado bien y no recibir nada, y los ricos reciben regalos muy costosos, a pesar de ser altaneros, groseros y atrevidos).

No nos confabulemos con "Santa", el cuál pretende quitarle la gloria al que en Su misericordia, nos provee todo. Y manipula la mente de nuestros niños.


Desde la cuenta de Facebook de "SOLDADOS DE JESUCRISTO"


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